La temperatura del asfalto es mucho mayor que la del aire…veterinarios recomiendan paseos por la mañana y al atardecer
La 'prueba de los 7 segundos' es solo orientativa…si el perro cojea o se lame las patas, sospeche de quemaduras
Con las olas de calor persistentes, se requiere especial cuidado al pasear a las mascotas. Cuando las temperaturas alcanzan alrededor de 35 grados Celsius, la temperatura del asfalto y el hormigón puede ser considerablemente más alta que la del aire, lo que aumenta el riesgo de quemaduras en las almohadillas de las patas y golpes de calor.
Los expertos recomiendan evitar los paseos al mediodía y optan por hacerlo en las primeras horas de la mañana o después de la puesta de sol, cuando las temperaturas son más bajas.
De hecho, la superficie del terreno absorbe directamente la radiación solar, por lo que se calienta a temperaturas mucho más altas que el aire. La Asociación Americana de Hospitales Veterinarios (AAHA) señala que cuando la temperatura ambiente es de aproximadamente 30 grados Celsius (86 grados Fahrenheit), la temperatura de la superficie del asfalto puede alcanzar unos 57 grados Celsius (135 grados Fahrenheit), lo suficiente como para causar quemaduras en las almohadillas de las patas de los perros.
La Asociación Británica de Veterinarios (BVA) también recomienda evitar los paseos al mediodía durante las olas de calor y proporcionar abundante agua fresca y sombra. Las razas braquicéfalas, como los buldogos y los pugs, tienen una capacidad de regulación de la temperatura corporal relativamente reducida, por lo que el riesgo de golpe de calor es aún mayor en estos perros.
En línea, la llamada 'prueba de los 7 segundos' se ha popularizado ampliamente: tocar el dorso de la mano en el suelo durante unos 7 segundos. Organizaciones extranjeras como el Royal Kennel Club británico recomiendan que si no puedes mantener el dorso de la mano en la superficie del terreno durante 7 segundos porque está demasiado caliente, también podría ser peligroso para tu perro. Sin embargo, esta es una verificación empírica para proteger a los animales de compañía y no es un criterio médico oficial.
Si el perro se niega repentinamente a caminar durante un paseo, cojea o se lame constantemente las patas, es importante sospechar de quemaduras en las almohadillas. Si las almohadillas se ponen rojas o se forman ampollas, se debe sacar inmediatamente al perro del terreno caliente, enfriar con agua tibia o fresca y acudir al veterinario. No se debe aplicar hielo directamente, ya que puede empeorar el daño tisular.
También deben observarse los síntomas de golpe de calor. Si el perro presenta jadeos excesivos, babeo, apatía, tambalearse o cambios en el color de las encías (rojo brillante o pálido), se debe trasladar inmediatamente a un lugar sombreado o climatizado, ofrecerle agua en pequeños sorbos y llevar al animal al veterinario lo antes posible.
Los expertos recomiendan que durante las olas de calor se realicen paseos preferentemente por la mañana o al atardecer, se utilicen caminos de césped o tierra en lugar de asfalto y se lleve suficiente agua fresca, como el método más eficaz para prevenir quemaduras y golpes de calor en los perros.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
