Irán ataca centros de datos de grandes tecnológicas estadounidenses; expertos advierten que funcionan 'de facto' como instalaciones militares estadounidenses al procesar información militar y civil simultáneamente

Los centros de datos, infraestructura central de la industria de la inteligencia artificial, se han convertido en nuevos objetivos de ataque para Irán, generando incertidumbre creciente sobre la inversión en IA en la región de Oriente Medio.
Según CNN del pasado 3 de agosto, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) ha designado a los centros de datos de grandes tecnológicas estadounidenses —Amazon, Google, Microsoft y Nvidia— como objetivos principales de ataque desde el inicio de las hostilidades.
Se informó que el centro de datos de Amazon ubicado en Baréin sufrió daños graves tras un ataque con misiles de Irán a finales del mes pasado. Irán justificó el ataque señalando que empresas tecnológicas estadounidenses como Amazon proporcionan servicios en la nube a las fuerzas armadas y agencias de inteligencia estadounidenses.
De hecho, Amazon, Google, Microsoft y Oracle participan en el proyecto del Departamento de Defensa de Estados Unidos denominado "Capacidad de Nube de Combate Conjunto" (Joint Combat Cloud Capability), con un presupuesto de 9.000 millones de dólares (aproximadamente 12.800 millones de dólares). Se reporta que el ejército estadounidense también atacó uno de los centros de datos de Irán en respuesta.
Los analistas advierten que el hecho de que los centros de datos puedan utilizarse simultáneamente para servicios civiles y procesamiento de información militar ha servido como justificación para ataques físicos.
Andrew Reddie, profesor de la Universidad de California en Berkeley (UC Berkeley), señaló: "Los centros de datos pueden procesar información militar y servicios civiles de manera simultánea. Desde la perspectiva de Irán, un centro de datos de Amazon es prácticamente indistinguible de una instalación militar estadounidense".
Con los continuos ataques a centros de datos, surge la preocupación de que las estrategias de desarrollo industrial de IA que han impulsado los países del Golfo también puedan verse afectadas. Arabia Saudita está invirtiendo una parte considerable de su fondo de riqueza soberana de 1 billón de dólares (aproximadamente 1.430 billones de dólares) en la industria de la IA. Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) están promoviendo un proyecto de centro de datos de IA con Estados Unidos con un presupuesto de 500.000 millones de dólares (aproximadamente 715 billones de dólares).
Los seis países del Golfo —Arabia Saudita, EAU, Baréin, Kuwait, Omán y Catar— han comprometido inversiones relacionadas con IA con Estados Unidos que superan los 2 billones de dólares (aproximadamente 2.862 billones de dólares).
Sin embargo, existe preocupación de que si los ataques de Irán contra centros de datos continúan, la confianza del mercado en la seguridad de la infraestructura de IA en la región de Oriente Medio podría debilitarse. Existe también la posibilidad de que las empresas extranjeras reconsideren la construcción e inversión en centros de datos, ralentizando el avance de los proyectos.
El sector asegurador también está reevaluando el riesgo de las instalaciones de IA en la región de Oriente Medio. Los expertos predicen que las primas de seguros para centros de datos y las primas de riesgo de inversión aumentarán conjuntamente, y algunas instalaciones podrían enfrentar dificultades para obtener cobertura de seguros.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
