Ola de calor extrema paraliza la cotidianidad con sensación térmica de 38 grados; gobiernos locales activan respuesta de emergencia

  • Alerta roja por calor extremo en principales regiones del país; cancelación en cascada de eventos al aire libre afecta ingresos de pequeños comerciantes

  • Seúl invierte 205 mil millones de won para asistencia con gastos de refrigeración a 410 mil hogares e interrumpe trabajos al aire libre en obras públicas

  • Expertos advierten que la ola de calor trasciende fenómeno meteorológico temporal y constituye un desastre climático grave que requiere reforzar redes de protección social

Se registran olas de calor extremas de manera continua. [Foto=Yonhapnews]
Se registran olas de calor extremas de manera continua. [Foto=Yonhapnews]
Una ola de calor extrema con sensación térmica cercana a 38 grados y temperaturas máximas superiores a 39 grados cubre todo el país, amenazando tanto la salud de los ciudadanos como sus medios de vida económicos. Ante el carácter de desastre climático que ha adquirido esta ola de calor, que trasciende un simple período de calor intenso, los gobiernos locales de todo el país han activado protocolos de emergencia e inyectado fondos de emergencia para proteger a las poblaciones más vulnerables.
 
La Administración Meteorológica ha decretado el 5 de agosto la máxima alerta por calor extremo —denominada "alerta roja"— en toda la ciudad de Seúl y principales regiones del país, tras determinar que la sensación térmica máxima diaria alcanzará 38 grados y la temperatura máxima superará 39 grados. Con la emisión de esta máxima categoría de alerta por calor extremo, se ha desencadenado una situación de desastre nacional caracterizada por un aumento acelerado de enfermedades relacionadas con el calor y mayores riesgos de accidentes en lugares de trabajo al aire libre.
 
El calor extremo ha provocado también la parálisis de la vida cultural, artística y económica local. Cinco eventos al aire libre programados en la Plaza de Seúl y alrededores de la Muralla de Hanyang —entre ellos "La Cultura Fluye en la Plaza de Seúl"— han sido completamente cancelados por razones de seguridad. Asimismo, se han suspendido temporalmente programas de visitas guiadas en principales destinos turísticos y operaciones de oficinas de información turística móviles. Esta situación ha impactado directamente a trabajadores vinculados a estos eventos y pequeños comerciantes de las zonas afectadas.
 
Un productor de eventos al aire libre identificado como A manifestó: "La cancelación del evento ha cortado mis ingresos este mes; la preocupación por la subsistencia pesa más que el calor". Un trabajador de campo identificado como B agregó: "Aunque la suspensión de labores protege nuestra seguridad, me deja sin salario diario y en una situación muy incierta".
 
Ante la expansión de los daños causados por la ola de calor en todos los ámbitos, los gobiernos locales han iniciado respuestas de emergencia inmediatas. Seúl ha activado tres medidas fundamentales: "detener, enfriar y vigilar", e invertirá un total de 20.500 millones de won en fondos de asistencia por desastre. En consecuencia, los trabajos al aire libre en 56 sitios de construcción bajo control municipal han sido suspendidos como norma, y la frecuencia de limpieza de calles con agua se ha incrementado a un máximo de seis veces al día para mitigar el efecto de isla de calor urbano.
 
La provincia de Gyeonggi ha activado de manera de emergencia su centro de operaciones de desastres por calor extremo para inspeccionar el cumplimiento de períodos de descanso en obras de construcción y ha reforzado las medidas de protección en zonas agrícolas y pesqueras así como la vigilancia de adultos mayores que viven solos. Los gobiernos municipales y provinciales también han puesto en marcha medidas adaptadas a sus territorios, incluyendo el despliegue de camiones cisterna, operación de refrigeradores de agua potable al aire libre y apertura 24 horas de centros de refugio del calor.
 
Se han intensificado las medidas de protección dirigidas a las poblaciones vulnerables expuestas directamente a estas amenazas para la salud. Seúl ha proporcionado asistencia de emergencia de 50.000 won para gastos de refrigeración a aproximadamente 410.000 hogares de beneficiarios de asistencia social básica y familias de nivel inmediatamente superior, además de reforzar la asistencia con pagos de electricidad para aires acondicionados de uso común en asentamientos precarios y servicios de enfermería domiciliaria.
 
Se ha puesto en marcha vigilancia diaria de contacto —entre una y dos veces por día— de aproximadamente 63.000 adultos mayores que viven solos y personas con discapacidad u otros grupos en situación de vulnerabilidad sanitaria. Además, se han ampliado hasta el fin de semana las operaciones de 30 centros de refugio destinados a trabajadores migrantes, movilizando toda la capacidad administrativa disponible.
 
Expertos en gestión de desastres y seguridad han enfatizado la necesidad de una respuesta nacional coordinada ante la ola de calor. Un experto en desastres y seguridad señaló: "Esta ola de calor va más allá de ser un fenómeno meteorológico temporal; constituye una situación de desastre grave que amenaza directamente la vida y medios de subsistencia de los ciudadanos. Cada gobierno local debe movilizar todas sus capacidades administrativas para eliminar puntos ciegos en materia de seguridad y mantener una respuesta de campo abrumadora".




* Este artículo ha sido traducido por IA.