El futbolista publicó el mensaje en sus redes sociales el 11 de agosto, asegurando que "aún no puedo creer que papá se haya ido". "Es difícil imaginar que no podré verlo más ni hablar con él. Había muchas cosas que aún disfrutaríamos juntos, pero se fue demasiado pronto", expresó.
Messi reveló que su padre le había pedido insistentemente que jugara en el último Mundial. Sin embargo, señaló que "días antes de que comenzara la competencia, el estado de salud de papá empeoró significativamente".
"Le dije que llegaríamos a la final y que entonces podría venir. Después de cada partido esperaba sus mensajes, y fue entonces cuando comprendí que la situación era realmente grave", relató. "Quería llegar lo más lejos posible para tratar de ganar tiempo y permitirle que viera al menos un partido en vivo".
No obstante, Jorge no pudo presenciar los encuentros. Messi expresó que hubiera querido "ganar la Copa y llevarle el trofeo, además de mostrarle uno nuevo. Pero no pude lograrlo. En esta ocasión traté de superar mis límites físicos, pero fue imposible. Las piernas no me respondieron".
Con respecto al momento en que visitó a su padre después de concluir el Mundial, Messi escribió: "Cuando llegué, papá creía que habíamos perdido la final en penales. No pude contarle todo lo que había sucedido. No pudo disfrutar de nada".
"Papá no sabrá cuánto disfrutamos en cada partido", continuó. "Una vez más, papá tenía razón. Debí estar ahí y debí jugar".
Más adelante expresó su incertidumbre: "Sin papá no sé qué hacer ni cómo continuar. Solo jugué al fútbol, y ahora no tengo seguridad de poder seguir haciéndolo por más tiempo".
El astro argentino también manifestó su dolor: "Estuvo conmigo desde el inicio, y al final quedaba muy poco tiempo. ¿Por qué no pudo aguantar un poco más? ¿Por qué no pudimos terminar esto juntos?"
Jorge Messi falleció el 8 de agosto en Rosario, Argentina, a los 68 años de edad.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
