Se debilitan funciones de supervisión de investigaciones y se dificulta corregir pesquisas deficientes o incompletas
El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, An Chang-ho, señaló que la reforma del Código de Procedimiento Penal, que incluye la eliminación de las facultades de investigación complementaria de los fiscales, debe implementarse de manera que proteja los derechos humanos de los ciudadanos.
En un comunicado emitido el 13 de agosto, el presidente An expresó: "La eliminación de las facultades de investigación complementaria de los fiscales debilitaría las funciones existentes de supervisión de investigaciones, y se han planteado preocupaciones de que resultaría difícil corregir investigaciones deficientes o incompletas. Dado que las funciones de supervisión posterior sobre investigaciones existentes se verían reducidas, es importante que se discuta suficientemente un sistema de control y protección de derechos que pueda sustituirlas".
Asimismo, enfatizó: "Las autoridades de investigación son instituciones de poder especial que, junto con ejercer poder público susceptible de vulnerar los derechos humanos de los ciudadanos, tienen la responsabilidad de defender los derechos humanos. Diseñar un sistema que prevenga el abuso de autoridad por parte de las autoridades de investigación, al tiempo que asegure investigaciones exhaustivas para descubrir la verdad material, es una cuestión directamente vinculada a los derechos humanos". Añadió que independientemente de qué institución ejerza las facultades de investigación, debe garantizarse la legalidad y la responsabilidad de tales facultades para evitar vulneraciones de derechos humanos.
Continuó diciendo: "Tras las reformas del Código de Procedimiento Penal y la Ley de la Fiscalía en 2020, y las enmiendas legislativas adicionales en 2022, se han experimentado cambios significativos en los sujetos y el alcance de las facultades de investigación. Sin embargo, en ese proceso, se han señalado como problemas en la práctica los retrasos en investigaciones, la acumulación de casos, la sobrecarga de trabajo de los investigadores, la reticencia a trabajar en unidades de investigación y la disminución de la especialización en investigaciones. Esto demuestra que si los ajustes de facultades no se acompañan de la infraestructura institucional necesaria, la carga se transfiere a las partes involucradas en los casos y la protección de derechos de los ciudadanos puede retrasarse u omitirse".
Finalmente, señaló: "Es prioritario examinar suficientemente los posibles vacíos y puntos ciegos en la protección de derechos humanos que podrían surgir de este cambio institucional".
En un comunicado emitido el 13 de agosto, el presidente An expresó: "La eliminación de las facultades de investigación complementaria de los fiscales debilitaría las funciones existentes de supervisión de investigaciones, y se han planteado preocupaciones de que resultaría difícil corregir investigaciones deficientes o incompletas. Dado que las funciones de supervisión posterior sobre investigaciones existentes se verían reducidas, es importante que se discuta suficientemente un sistema de control y protección de derechos que pueda sustituirlas".
Asimismo, enfatizó: "Las autoridades de investigación son instituciones de poder especial que, junto con ejercer poder público susceptible de vulnerar los derechos humanos de los ciudadanos, tienen la responsabilidad de defender los derechos humanos. Diseñar un sistema que prevenga el abuso de autoridad por parte de las autoridades de investigación, al tiempo que asegure investigaciones exhaustivas para descubrir la verdad material, es una cuestión directamente vinculada a los derechos humanos". Añadió que independientemente de qué institución ejerza las facultades de investigación, debe garantizarse la legalidad y la responsabilidad de tales facultades para evitar vulneraciones de derechos humanos.
Continuó diciendo: "Tras las reformas del Código de Procedimiento Penal y la Ley de la Fiscalía en 2020, y las enmiendas legislativas adicionales en 2022, se han experimentado cambios significativos en los sujetos y el alcance de las facultades de investigación. Sin embargo, en ese proceso, se han señalado como problemas en la práctica los retrasos en investigaciones, la acumulación de casos, la sobrecarga de trabajo de los investigadores, la reticencia a trabajar en unidades de investigación y la disminución de la especialización en investigaciones. Esto demuestra que si los ajustes de facultades no se acompañan de la infraestructura institucional necesaria, la carga se transfiere a las partes involucradas en los casos y la protección de derechos de los ciudadanos puede retrasarse u omitirse".
Finalmente, señaló: "Es prioritario examinar suficientemente los posibles vacíos y puntos ciegos en la protección de derechos humanos que podrían surgir de este cambio institucional".
* Este artículo ha sido traducido por IA.
