Según reportaje de Financial Times
Nueva inyección de capital mientras se retrasa la salida a bolsa
Negociaciones aún en etapa inicial
OpenAI impulsa una nueva ronda de financiamiento para reforzar su posición competitiva, a pesar de los recientes debates sobre la desaceleración del desarrollo de inteligencia artificial. La iniciativa surge en un contexto donde la oferta pública inicial (OPI) prevista originalmente para este año ha sido postergada, generando la necesidad de obtener capital adicional.
Según reportó el 15 de septiembre (hora local) el Financial Times, citando múltiples fuentes, OpenAI está en discusiones con principales inversores institucionales para llevar a cabo una nueva ronda de financiamiento que elevaría la valoración de la empresa a 1,2 billones de dólares (aproximadamente 1.637 billones de pesos). Una de las fuentes señaló que OpenAI ha invertido decenas de miles de millones de dólares en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial en los últimos años, por lo que "requiere capital".
En su último proceso de financiamiento realizado en marzo, OpenAI captó 122.000 millones de dólares y fue valorada en 852.000 millones de dólares. Si la nueva ronda de financiamiento se materializa conforme a lo planeado, la valoración de OpenAI se incrementaría casi un cincuenta por ciento respecto a su nivel actual.
No obstante, las fuentes indicaron que las negociaciones sobre el nuevo financiamiento aún se encuentran en etapa inicial y los montos específicos podrían variar en el futuro. Además, una de las fuentes aclaró que tanto la ejecución como el calendario de esta nueva ronda dependerán de las decisiones de OpenAI respecto a su posible salida a bolsa. La empresa presentó de forma confidencial un prospecto ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) en junio, pero posteriormente pospuso sus planes de cotización. Sam Altman, CEO de OpenAI, declaró en una entrevista publicada el 12 de septiembre en la revista estadounidense Fortune que "no es el momento oportuno" para la OPI hasta el próximo año, sugiriendo que la salida a bolsa será complicada.
A pesar de lo anterior, OpenAI aprovecha el creciente interés en sus nuevos modelos de inteligencia artificial GPT-5.6 y GPT-6 Astra para intensificar su competencia en el sector de la IA. En este contexto, la empresa se ve obligada a buscar nuevas fuentes de financiamiento para acelerar su estrategia de desarrollo.
Antropic, competidora directa de OpenAI, posee actualmente una valoración de 965.000 millones de dólares, superando a OpenAI. Además, Anthropic registró ganancias en el segundo trimestre y se espera que también obtenga resultados positivos en el tercero. Se anticipa que la empresa podría realizar su OPI para el próximo mes, lo que contrasta con la situación de OpenAI. Ante esta realidad, OpenAI enfrenta una urgencia creciente por fortalecer su competitividad y mejorar sus resultados financieros, aún en territorio de pérdidas.
El anuncio sobre la nueva ronda de financiamiento de OpenAI llama la atención por coincidir con el resurgimiento de la teoría sobre la "desaceleración de la IA", que propone frenar el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial. Principales empresas estadounidenses de IA como Anthropic y OpenAI han argumentado la necesidad de ralentizar el desarrollo de modelos avanzados citando preocupaciones sobre los riesgos y el desarrollo indiscriminado de la tecnología. Sin embargo, críticos señalan una incongruencia entre estos discursos y sus acciones reales, enfocadas en fortalecer la competitividad.
Anthropologic ha suscrito además un contrato de computación con Rumble, empresa vinculada a la administración de Donald Trump, por un monto total de 13.700 millones de dólares a lo largo de seis años, según reportó el 13 de septiembre el medio especializado en tecnología The Information.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
