El diálogo tripartito (gobierno, empresarios y trabajadores) sobre negociaciones laborales en la Ley Especial de Megaespecial ha entrado en su fase operativa. Las discusiones se centran en excepciones a la semana laboral de 52 horas y en la extensión del período de empleo para trabajadores a término fijo. El diálogo social tripartito, que ha sido activado en cada crisis económica y laboral importante desde la crisis de divisas de 1997, la crisis financiera global y las reformas estructurales del mercado laboral hasta la pandemia de COVID-19, ahora se somete a prueba nuevamente en torno a la competitividad de la industria de alta tecnología y la regulación laboral.
◆Excepciones de 52 horas semanales y extensión de contratación temporal: cuestiones clave en negociaciones tripartitas
Según las autoridades competentes del 24 de septiembre, el diálogo tripartito celebró su primera reunión de trabajo a nivel de viceministros el pasado 22 de septiembre sobre el "Diálogo social puntual relacionado con la Ley Especial de Megaespecial (provisional)". Esta fue la primera reunión operativa posterior a la consulta previa del 18 de septiembre, en la que participaron representantes de la Confederación de Sindicatos de Corea del Sur (KCTU) y la Confederación Democrática de Sindicatos de Corea del Sur (KDTU), así como la Asociación de Ejecutivos de Corea del Sur, la Cámara de Comercio e Industria de Corea del Sur y autoridades de nivel viceministerial de departamentos relacionados.
El gobierno y los actores sociales acordaron celebrar reuniones de trabajo a nivel de viceministros una o dos veces por semana, en paralelo con un comité de coordinación a nivel de viceministros. La próxima reunión está programada para el 2 de octubre.
El gobierno propuso el diálogo social el pasado 15 de septiembre. El ministro de Empleo y Trabajo, Kim Young-hoon, propuso un "diálogo social puntual" en el que participasen directamente las partes interesadas (empresarios y trabajadores) para abordar las excepciones laborales que se incluirán en la Ley Especial de Megaespecial. Esta iniciativa responde a que el gobierno está impulsando la inclusión de ciertas exenciones laborales en esta legislación.
Las cuestiones principales en debate incluyen la llamada "excepción para trabajadores administrativos de alto nivel", que no aplicaría el límite de 52 horas semanales ni los recargos por horas extraordinarias, nocturnas y dominicales a directivos de alto nivel y personal de investigación y desarrollo (I+D), así como la denominada "prórroga de 2+2 años" para trabajadores a término fijo, que permitiría extender el período de empleo desde los actuales 2 años hasta un máximo de 4 años según acuerdo entre las partes.
Los empresarios defienden que la flexibilización laboral es necesaria para la competitividad de la industria de alta tecnología, mientras que los trabajadores se oponen argumentando que podría ampliar las excepciones a las regulaciones sobre tiempo de trabajo y empleo temporal.
◆Crisis de divisas, crisis financiera global y jornada flexible: el diálogo social en momentos críticos
El intento del sector laboral, empresarial y gubernamental de resolver asuntos críticos mediante diálogo social se remonta a la crisis de divisas de 1998. En ese momento, el gobierno estableció la Comisión de Relaciones Laborales, Empresariales y Gubernamentales y generó un "Pacto Social para la Superación de la Crisis Económica". En esa ocasión se abordaron temas como la introducción de despidos colectivos y sistemas de subcontratación laboral, así como la expansión de los derechos laborales fundamentales y la ampliación de la protección social.
Posteriormente, con la institucionalización de la Comisión de Relaciones Laborales, Empresariales y Gubernamentales (actualmente Comisión Económica, Social y Laboral), se consolidó un marco para coordinar políticas laborales y de empleo a través del diálogo social. Sin embargo, la Confederación Democrática de Sindicatos, que experimentó un aumento de conflictividad durante el proceso de implementación, se retiró de esta comisión.
El diálogo social también se activó durante la crisis financiera global de 2009. Se celebró un "Pacto tripartito y de la sociedad civil para la Superación de la Crisis Económica" en febrero de ese año, en el que participaron no solo el sector laboral, empresarial y gubernamental, sino también la sociedad civil. Los temas principales de debate incluyeron el reparto de empleo entre trabajadores y empresarios, los esfuerzos por mantener la contratación, el apoyo estatal y la ampliación de la red de protección social. El enfoque se centró en la distribución de responsabilidades para reducir los efectos adversos en el empleo durante la crisis económica.
También hubo diálogos enfocados en la reforma de las instituciones del mercado laboral. En 2015, tras más de un año de negociaciones, se llegó a un "Pacto tripartito para la Reforma Estructural del Mercado Laboral". Fue un acuerdo de gran envergadura que abordó simultáneamente la dualidad del mercado laboral, la reducción de horas de trabajo, la reforma de sistemas salariales y la ampliación de la red de protección social. Sin embargo, surgieron conflictos en torno a las políticas posteriores y la implementación del pacto, lo que llevó a la Confederación de Sindicatos a declarar la ruptura del acuerdo y la suspensión de su participación en el diálogo social al año siguiente, generando tensiones que continuaron incluso después del pacto.
Un caso comparable a las negociaciones actuales sobre la megaespecial es el diálogo social de 2019 sobre jornada laboral flexible. Durante la implementación de la semana laboral de 52 horas, ante la solicitud de la Comisión de Medio Ambiente y Trabajo del Parlamento Nacional, se estableció el Comité de Reforma del Sistema de Jornada Laboral de la Comisión Económica, Social y Laboral, que concentró sus esfuerzos en debatir la ampliación de la unidad de período flexible, la protección de la salud de los trabajadores y medidas de compensación salarial, llegando a un acuerdo en febrero de ese año. En el sentido de que las partes ajustaron sus posiciones en una mesa separada ante la inminencia de una legislación sobre un sistema específico de jornada laboral, hay similitudes con el actual diálogo sobre la megaespecial.
El precedente más directo del enfoque "puntual" es el diálogo social de 2020 para superar la crisis de COVID-19. En mayo de ese año, se estableció una reunión de representantes tripartitos que se concentró durante aproximadamente 40 días en debatir la retención de empleo y la ampliación de la red de protección social. Aunque la ratificación interna de la Confederación Democrática de Sindicatos fracasó y no se logró la firma del acuerdo provisional inicial, posteriormente la Comisión Económica, Social y Laboral, órgano formal de diálogo social establecido por ley, revisó y complementó el contenido, resultando en el acuerdo tripartito de julio de 2020 para "Superar la Crisis de COVID-19".
◆Participación de la confederación democrática tras 6 años: diferencias de postura persisten en flexibilización laboral
El diálogo actual sobre la megaespecial cuenta con la participación no solo de la Confederación de Sindicatos, sino también de la Confederación Democrática de Sindicatos. Esta es la primera participación de la Confederación Democrática en un diálogo social a nivel central desde el diálogo puntual de COVID-19 en 2020, hace seis años. Sin embargo, esta participación no implica su reincorporación a la Comisión Económica, Social y Laboral.
A partir del análisis de precedentes históricos, el diálogo social ha funcionado como un canal para coordinar cuestiones actuales con intereses confrontados, que van desde los efectos en el empleo causados por crisis económicas hasta reformas institucionales en áreas como la jornada laboral y los sistemas salariales. Simultáneamente, incluso cuando se han alcanzado acuerdos, no son pocos los casos en los que han surgido nuevos conflictos durante el proceso de legislación posterior e implementación del pacto.
El diálogo social sobre la megaespecial también enfrenta grandes diferencias de postura entre empresarios, que demandan flexibilización laboral, y trabajadores, que temen un retroceso en derechos laborales. En este contexto, los puntos clave de futuras negociaciones serán hasta dónde alcanzarán los acuerdos sobre el alcance de las negociaciones y los mecanismos complementarios que se puedan establecer.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
