El sector financiero-asegurador creció 48,7% y las telecomunicaciones 250,7%…la manufactura apenas avanzó 0,2%
La inversión en Estados Unidos alcanzó 19.150 millones de dólares, con un incremento de 79,6%…representando el 45% del total invertido
La inversión extranjera directa en la primera mitad de 2026 alcanzó 42.640 millones de dólares, registrando un aumento de 35,1% respecto al mismo período del año anterior. El crecimiento fue impulsado por la diversificación global de inversiones en el sector financiero y asegurador, así como por la expansión internacional del sector de información y telecomunicaciones.
De acuerdo con la "Tendencia de Inversión Extranjera Directa del Segundo Trimestre de 2026" publicada el 29 de septiembre por el Ministerio de Economía y Finanzas, la inversión extranjera directa acumulada en lo que va del año alcanzó 42.640 millones de dólares en términos de inversión total.
Por sector, la inversión en finanzas y seguros llegó a 24.030 millones de dólares, representando un incremento de 48,7% en comparación con el mismo período del año anterior. Este sector concentró aproximadamente el 56,4% de la inversión total, manteniéndose como el principal destino de capitales.
La inversión en el sector de información y telecomunicaciones ascendió a 3.920 millones de dólares, experimentando un crecimiento explosivo de 250,7%. Solo en la primera mitad de este año, la inversión superó ya los 2.440 millones de dólares que se invirtieron en todo el año anterior. El gobierno atribuyó este incremento a la diversificación global de inversiones por parte del sector financiero-asegurador en busca de mayores rendimientos y a la expansión internacional acelerada de empresas especializadas en información y telecomunicaciones.
En contraste, la inversión en manufactura fue de 7.080 millones de dólares, con un modesto crecimiento de apenas 0,2%. El sector de servicios científicos y tecnológicos creció 80,1% hasta alcanzar 1.570 millones de dólares, mientras que el sector inmobiliario experimentó una contracción de 16,9%, llegando a 1.510 millones de dólares, mostrando diferencias significativas entre sectores.
A nivel de países, la inversión en Estados Unidos registró 19.150 millones de dólares, con un aumento de 79,6%. Este país mantuvo su posición como principal destino de inversión, representando aproximadamente el 44,9% del total de la inversión extranjera directa.
Le siguieron Luxemburgo con 4.450 millones de dólares (incremento de 57,8%), las Islas Caimán con 3.480 millones de dólares (disminución de 10,5%), Japón con 2.670 millones de dólares (aumento de 430,6%) y Singapur con 1.530 millones de dólares (crecimiento de 40,4%).
Por regiones geográficas, América del Norte lideró con 19.590 millones de dólares, registrando un incremento de 60,8%. Asia acumuló 9.250 millones de dólares (aumento de 44,8%), Europa llegó a 8.200 millones de dólares (incremento de 16,5%), mientras que América Central y del Sur registró 4.410 millones de dólares (disminución de 9,5%).
Considerando únicamente el segundo trimestre, la inversión extranjera directa fue de 20.520 millones de dólares, mostrando un aumento de 32,3% respecto al mismo trimestre del año anterior. Aunque continuó la tendencia de crecimiento que se venía observando desde el tercer trimestre del año pasado, la cifra fue inferior a los 22.120 millones de dólares registrados en el primer trimestre de este año.
También en el segundo trimestre, destacaron los crecimientos en finanzas y seguros, que alcanzaron 10.480 millones de dólares (aumento de 33,4%), e información y telecomunicaciones, que llegaron a 2.730 millones de dólares (crecimiento de 265,3%). La manufactura creció modestamente con 3.570 millones de dólares (aumento de 3,2%).
La inversión neta en la primera mitad del año, tras descontar los retiros de capital, llegó a 28.850 millones de dólares, registrando un incremento de 52,7% respecto al mismo período del año anterior. No obstante, la inversión neta en manufactura disminuyó 32,4%, alcanzando 2.400 millones de dólares.
El gobierno manifestó su intención de monitorear continuamente las condiciones económicas y de inversión internacional, incluidos los cambios en las políticas monetarias de diversos países, así como los flujos de inversión extranjera directa. Asimismo, se propone fortalecer la comunicación y cooperación con los principales países receptores de inversión para apoyar las operaciones comerciales estables de las empresas con presencia internacional.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
