La emisora estatal CCTV de China hizo públicas imágenes de ejercicios de defensa aérea que combinaban misiles antiaéreos montados en vehículos e sistemas guiados por infrarrojos tierra-aire portátiles para neutralizar aeronaves furtivas de difícil detección por radar.
En los ejercicios participaron los misiles antiaéreos HQ (Hongqi, 紅旗)-16 y sistemas portátiles tierra-aire (MANPADS, por sus siglas en inglés). El HQ-16 es un misil antiaéreo de medio alcance instalado en vehículos, mientras que MANPADS es un sistema lanzado por soldados individuales cuyo modelo específico no fue revelado. China posee sistemas portátiles tierra-aire como el QW (Qianwei)-12 y el FN (Feidu)-16.
En los ejercicios, el HQ-16 se encargó de la mayoría de objetivos aéreos, mientras que el MANPADS fue asignado al objetivo final que simulaba un caza furtivo. En las imágenes se observó a dos operadores lanzando simultáneamente misiles portátiles que impactaron el dron objetivo.
Los grandes misiles antiaéreos utilizan sistemas de guía por radar y enfrentan dificultades para detectar cazas furtivos diseñados con secciones transversales de radar (RCS) reducidas. Por el contrario, los sistemas MANPADS utilizan típicamente buscadores de infrarrojos para rastrear fuentes de calor generadas por motores de aeronaves. Aunque la tecnología furtiva dificulta la detección por radar, no bloquea completamente la detección infrarroja.
El alcance del MANPADS es considerablemente inferior al del HQ-16. Resulta difícil localizar cazas furtivos a gran distancia utilizando únicamente sistemas tierra-aire portátiles. Si se determina anticipadamente la dirección de aproximación del caza furtivo y se posicionan operadores MANPADS en las trayectorias esperadas, es posible efectuar una intercepción. El ejército chino realizó ejercicios en los cuales fusionaba información recopilada por múltiples sistemas de radar, sistemas de detección pasiva, inteligencia electrónica, sensores y aviones de alerta temprana para estimar la dirección y posición de aproximación del enemigo, permitiendo que unidades MANPADS permanecieran en espera en sus zonas de defensa final.
Song Zhongping, experto militar chino, declaró en una entrevista con el diario Global Times que los ejercicios demuestran la viabilidad de utilizar armamento de bajo costo para contrarrestar objetivos furtivos de alto valor.
Por otra parte, Reuters informó el 29 de julio pasado que Irán había celebrado un contrato para la adquisición de 300 a 400 sistemas MANPADS de fabricación china, con un valor de contrato estimado entre 60 y 70 millones de dólares. Según Reuters, los sistemas tierra-aire portátiles objeto de la operación serían los modelos QW-12 y FN-16. Ante esto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China refutó estas informaciones calificándolas de infundadas.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
