La IA transforma no solo los sistemas de armas, sino la forma de librar guerras y operaciones militares; el objetivo de la transformación defensiva es mejorar sustancialmente la capacidad operativa
Militares y civiles deben colaborar desde la identificación de necesidades hasta la operacionalización y despliegue en campo
Aunque la IA analice estrategias y riesgos, la decisión final corresponde al ser humano; el criterio de éxito debe ser la mejora real de la capacidad operativa
El exviceministro de Defensa Kim Seon-ho ha enfatizado que la transformación de la inteligencia artificial en defensa (AX) requiere la colaboración conjunta de militares y civiles desde la identificación de necesidades hasta la operacionalización y el despliegue en campo. Su planteamiento va más allá de la simple incorporación de inteligencia artificial a los sistemas de armas existentes: aboga por transformar fundamentalmente la forma en que se libran guerras y operaciones militares.
Kim, quien fue incorporado como asesor ejecutivo a tiempo completo de Naver en agosto, presentó sus ideas el 18 de septiembre en el seminario "Estrategia de IA Defensiva" (Defense AI Day) de Naver Cloud, celebrado en el hotel Shilla de Seúl. Su intervención se enfocó en "la esencia de la transformación defensiva AX desde una perspectiva militar".
Utilizando la guerra entre Rusia y Ucrania como caso de estudio, Kim subrayó que la inteligencia artificial está transformando no solo los sistemas de armas, sino también la forma misma de conducir operaciones militares. Explicó que los drones, al evolucionar hacia sistemas de combate conectados con IA, están modificando tanto la distribución de tropas como las tácticas operacionales en el frente.
El exfuncionario destacó la importancia de cómo los sistemas de datos y conectividad desarrollados por el sector civil se están utilizando ahora en el campo de batalla. "La esencia de la transformación defensiva AX no es simplemente la adopción de un nuevo sistema, sino la transformación de nuestra forma de librar guerras y conducir operaciones militares a través de ese sistema", explicó.
Kim enfatizó que para impulsar la transformación defensiva AX es necesario cambiar también el modelo de colaboración entre militares y civiles. Argumentó que los modelos tradicionales de cooperación civil-militar serían insuficientes para este propósito, por lo que militares y civiles deben trabajar juntos desde la identificación inicial de necesidades hasta la operacionalización y el despliegue operacional. "Militares y civiles deben colaborar desde la identificación de necesidades, pasando por la operacionalización y el despliegue en campo, resolviendo los problemas conjuntamente en el terreno", señaló.
Además, Kim advirtió que los centros de transformación de IA en defensa no deben limitarse a ser espacios de investigación. Afirmó que es necesario entrenar la inteligencia artificial para que comprenda las características de las fuerzas de Corea del Sur y las adversarias, la geografía y los métodos operacionales, y que deben establecerse entornos de validación y sistemas de adquisición para verificar estas capacidades.
Kim también recalcó la importancia de que, a pesar del creciente papel de la inteligencia artificial, la decisión final debe recaer en los seres humanos. Explicó que la IA puede integrar datos del campo de batalla para predecir acciones enemigas y presentar opciones de respuesta con sus probabilidades de éxito, daños previstos y tiempos requeridos.
El exviceministro subrayó que el objetivo final de la transformación defensiva AX no debe ser la simple adopción de nuevos sistemas, sino la mejora real y verificable de la capacidad operativa. Insistió en que militares y civiles deben trabajar conjuntamente desde la identificación de necesidades hasta la operacionalización y el despliegue, transformando los métodos operacionales y demostrando que esos cambios resultan en un fortalecimiento genuino de la capacidad militar.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
