La alianza Corea del Sur-Estados Unidos en entredicho: ¿Por qué la transferencia del mando operativo se estanca tras 20 años?

  • Dos aplazamientos desde el acuerdo de 2006: de plazos fijos a criterios condicionales

  • Desacuerdos en la evaluación de capacidades ante la amenaza de Corea del Norte y divergencias en la interpretación de inversiones estadounidenses

El ministro de Defensa Kang Shin-chul escucha las preguntas de los parlamentarios durante la auditoría de políticas del Comité de Defensa Nacional celebrada el día 7 en el Ministerio de Defensa ubicado en Yongsan, Seúl. [Foto = Yonhapnews]
El ministro de Defensa Kang Shin-chul escucha las preguntas de los parlamentarios durante la auditoría de políticas del Ministerio de Defensa celebrada el día 7 en el Ministerio de Defensa ubicado en Yongsan, Seúl. [Foto = Yonhapnews]
La transferencia de la autoridad de mando operativo en tiempo de guerra (OPCON), que permitiría a las Fuerzas Armadas de Corea del Sur liderar la defensa conjunta con Estados Unidos, permanece sin resolverse 20 años después del acuerdo de 2006 entre los líderes de ambos países. Los compromisos iniciales que fijaban una fecha específica para la transición se han transformado en criterios condicionados, tras enfrentar obstáculos derivados de la amenaza nuclear y de misiles de Corea del Norte, así como de la necesidad de fortalecer las capacidades de defensa surcoreanas. En la actualidad, surgen divergencias sobre el nivel de cumplimiento de esas condiciones y cómo incorporar la evolución del entorno de seguridad en la evaluación correspondiente.

El debate se ha intensificado recientemente tras declaraciones del General Javier Brinson, comandante de las Fuerzas Estadounidenses en Corea del Sur y comandante del Mando de las Naciones Unidas y del Mando Combinado Corea del Sur-Estados Unidos, quien ha mencionado cambios en las condiciones para la transición y nuevos criterios que deben considerarse. Analistas militares sugieren que podría estar en juego la intención negociadora estadounidense más allá de la mera evaluación de capacidades surcoreanas. Por su parte, expertos en defensa y relaciones internacionales señalan que la sofisticación de la amenaza norcoreana y el nivel de preparación militar para enfrentarla son los factores fundamentales que explican los retrasos.
◇ Transferencia del mando al comandante de las Naciones Unidas en tiempo de guerra: avance hacia una defensa conjunta liderada por Corea del Sur
El origen de la cuestión del mando operativo se remonta a la Guerra de Corea. En julio de 1950, el presidente Syngman Rhee envió una carta al General Douglas MacArthur, comandante de las Fuerzas de las Naciones Unidas, transfiriendo la autoridad de mando operativo de las Fuerzas Armadas coreanas durante el conflicto. El objetivo era unificar la dirección operativa de las tropas coreanas y las fuerzas de la ONU para enfrentar la invasión norcoreana.

Tras el armisticio, este sistema se mantuvo vigente. El acta de entendimiento coreano-estadounidense de 1954 estipuló que mientras el Mando de las Naciones Unidas mantuviera responsabilidad sobre la defensa de Corea del Sur, las Fuerzas Armadas coreanas permanecerían bajo control operativo del Mando de las Naciones Unidas. Posteriormente, con la creación del Mando Combinado Corea del Sur-Estados Unidos en 1978, la autoridad de mando operativo pasó del comandante de las Naciones Unidas al comandante del Mando Combinado. El mando operativo en tiempo de paz fue transferido a Corea del Sur el 1 de diciembre de 1994.

La autoridad de mando operativo es la facultad de asignar misiones a unidades designadas y conducir operaciones. La esencia de la transferencia radica en mantener la estructura de defensa conjunta Corea del Sur-Estados Unidos mientras se establece una estructura en la que las Fuerzas Armadas coreanas lideren el Mando Combinado del Futuro.

Las discusiones sobre la transferencia se concretaron en 2006, cuando los líderes de ambos países acordaron la transferencia de la autoridad de mando operativo. Al año siguiente, los ministros de Defensa de ambas naciones fijaron la fecha de transición para el 17 de abril de 2012. Sin embargo, en 2010, esa fecha se aplazó al diciembre de 2015. En 2014, en lugar de establecer una fecha específica, se acordó que la transición ocurriría cuando ambos países cumplieran criterios previamente acordados. Los cambios en el entorno de seguridad, incluidas pruebas nucleares de Corea del Norte y el hundimiento de la corbeta Cheonan, fueron factores clave en estos ajustes de cronograma.
◇ "¿Cuándo?" frente a "cumplimiento de criterios": divergencias en la evaluación ante cambios en la amenaza norcoreana
Los criterios de transferencia incluyen fundamentalmente tres componentes: la capacidad de las Fuerzas Armadas coreanas para liderar la defensa conjunta; la capacidad de la alianza para responder a la amenaza nuclear y de misiles de Corea del Norte; y un entorno de seguridad en la península de Corea y la región que sea compatible con una transición estable. Las capacidades operativas del Mando Combinado del Futuro se evalúan en tres niveles: capacidad operacional inicial (IOC), capacidad operacional completa (FOC) y capacidad de desempeño de misión completa (FMC). Ambos países examinan los avances en la preparación de la transferencia a través de reuniones del Comité Militar Combinado (MCM) y el Diálogo de Seguridad de Alto Nivel (SCM).

Corea del Sur y Estados Unidos acordaron en la reunión del SCM del año anterior llevar a cabo la verificación de la FOC del Mando Combinado del Futuro en el presente año. El Ministerio de Defensa tiene como objetivo completar la verificación de la FOC en la reunión de este año del SCM, derivar un año objetivo para la transferencia de la autoridad de mando operativo y presentar recomendaciones a los presidentes de ambos países.

Contrariamente a este planteamiento del Ministerio de Defensa, Estados Unidos enfatiza el cumplimiento de criterios que reflejen el entorno de seguridad modificado. El General Brinson, en un seminario celebrado en Washington, D.C., el pasado 14 de octubre (hora local), se refirió a lanzamientos de misiles de Corea del Norte e indicó que, dado que las condiciones y planes han cambiado, existen nuevos criterios que deben cumplirse, aplicando de facto una restricción al proceso de transferencia.

Shin Beom-chul, investigador principal del Instituto Sejong, explicó: "El pensamiento del General Brinson es que, puesto que la amenaza norcoreana se ha intensificado, Corea del Sur debe fortalecer aún más sus capacidades. Existe desacuerdo entre (ambos lados) con respecto a la evaluación (de nuestras capacidades militares)". Agregó: "A medida que persisten los desacuerdos entre el Gobierno de Corea del Sur, que busca acelerar la transferencia, y Estados Unidos, que prioriza la capacidad de respuesta, es probable que la transferencia de la autoridad de mando operativo enfrente un camino difícil".




* Este artículo ha sido traducido por IA.