Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein finalizan 21 rondas de negociaciones
Se ampliarán inversiones en maquinaria de precisión, farmacéutica y energía verde, fortaleciendo normas laborales y ambientales

Vietnam ha suscrito un tratado de libre comercio (TLC) con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), integrada por cuatro países europeos: Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein, tras más de una década de negociaciones. Como resultado del acuerdo, los aranceles aplicables a la mayoría de los productos comercializados se reducirán gradualmente, mientras ambas partes se han comprometido a ampliar las inversiones en tecnología avanzada y cooperación industrial. Sin embargo, el cumplimiento de exigentes normas técnicas y ambientales representa un desafío clave para las empresas vietnamitas con miras a fortalecer su competitividad exportadora.
Según informó el medio económico vietnamita VnEconomy el 21 de octubre, Vietnam y la EFTA han concluido 21 rondas de negociaciones que se extendieron durante más de diez años, sellando así el acuerdo comercial. La EFTA es un organismo de cooperación económica constituido por Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein. El tratado no solo incluye reducciones arancelarias, sino también disposiciones relativas a la cooperación en innovación tecnológica y desarrollo sostenible.
Ambas partes debatieron las modalidades de implementación práctica del acuerdo durante el Foro Económico Vietnam-Suiza 2026 (SVEF), celebrado el 19 de octubre. Este evento coincidió con la proximidad del 55 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Vietnam y Suiza, enfatizando la ampliación de la cooperación comercial e inversora derivada de la firma del TLC.
El núcleo del acuerdo radica en la reducción gradual de la mayoría de las partidas arancelarias. Ambas partes han acordado establecer un marco legal que permita a las empresas comerciar de manera estable, además de impulsar inversiones en propiedad intelectual, tecnología avanzada y productos de alto valor añadido.
En particular, a diferencia de acuerdos comerciales anteriores centrados únicamente en la apertura de mercados, este tratado incorpora disposiciones sobre mitigación del cambio climático, transición verde y normas laborales de calidad. El propósito es ampliar las ventajas arancelarias mientras se establece un sistema de producción y comercio responsable en los ámbitos ambiental y laboral.
Helene Budliger Artieda, Secretaria de Estado de la Secretaría de Estado de la Economía Suiza (SECO), destacó en su discurso de apertura del foro que el acuerdo, fruto de 21 rondas de negociación, representa un punto de partida para expandir la cooperación sustantiva entre ambas partes. Señaló que el valor del tratado trasciende la mera mejora del acceso a mercados, fundamentándose en el apoyo a la innovación tecnológica y al desarrollo sostenible.
La modalidad de cooperación suiza con Vietnam también está evolucionando. Desde 1991, Suiza participa como socio de desarrollo de Vietnam, ejecutando más de 800 millones de dólares estadounidenses (aproximadamente 1,06 billones de wones) en ayuda oficial para el desarrollo (AOD). Recientemente, ha orientado su enfoque hacia el fortalecimiento de capacidades técnicas y la mejora institucional, en lugar de proporcionarse asistencia financiera directa, contribuyendo así a la consolidación de bases de autonomía para empresas privadas vietnamitas.
Philipp Rösler, expresidente vicario de Alemania y presidente del Foro Económico Vietnam-Suiza, subrayó que el comercio libre y la competencia leal son motores esenciales de la prosperidad económica. Enfatizó que, aunque la tecnología y los servicios en línea avanzan, el intercambio directo entre empresas y personas sigue siendo fundamental, pudiendo catapultar futuras relaciones comerciales e inversiones directas.
El gobierno vietnamita sostiene que los beneficios del TLC deben evaluarse en función de su impacto real en las actividades empresariales, más allá de la magnitud de las reducciones arancelarias. Ngo Trung Canh, Vicesubdirector de la Dirección General de Desarrollo de Mercados Externos y Comercio Multilateral del Ministerio de Industria y Comercio de Vietnam, precisó que el éxito del acuerdo debe medirse mediante el volumen real de contratos de exportación, la escala de transferencia tecnológica y la mejora de los ingresos de los trabajadores.
Para alcanzar estos objetivos, el gobierno vietnamita ha identificado tres desafíos clave que las empresas deben resolver. En primer lugar, aunque se eliminen los aranceles, la falta de cumplimiento de normas técnicas, estándares de seguridad alimentaria y requisitos de sostenibilidad dificulta la expansión real de las exportaciones. Particularmente, el mercado de la EFTA, aunque posee un poder adquisitivo considerable, impone criterios de producto sumamente rigurosos. Las empresas vietnamitas deben verificar las normas de origen antes de exportar y evaluar minuciosamente los costos asociados a sistemas de rastreo digital y certificaciones variadas.
La atracción de inversiones en sectores de tecnología avanzada constituye otro desafío prioritario. Vietnam tiene como objetivo transitar desde la importación de maquinaria simple o el procesamiento mediante contrato hacia la captación de inversiones suizas en maquinaria de precisión, farmacéutica, energía verde, logística y tecnología digital, reforzando así sus capacidades de producción interna.
Adicionalmente, se ampliará el apoyo administrativo para que las empresas aprovechen efectivamente las ventajas arancelarias. El Ministerio de Industria y Comercio de Vietnam está estructurando un sistema integrado de gestión e implementación sobre la base de tres mecanismos: un "Portal de TLC" que proporciona información y servicios relacionados, un "Índice de TLC" que evalúa el nivel de cumplimiento del acuerdo por parte de gobiernos locales, y un "Ecosistema de TLC" que conecta empresas con organismos pertinentes.
Aunque el acuerdo mejora las condiciones de acceso de las empresas vietnamitas a los mercados de estos cuatro países europeos, la reducción arancelaria por sí sola no garantiza la expansión exportadora. El cumplimiento de normas técnicas y de seguridad rigurosas, así como de disposiciones sobre origen de mercancías, resulta indispensable para concretar transacciones comerciales reales. El sistema de apoyo a empresas que promueve el gobierno vietnamita se orienta precisamente a eliminar estas barreras, por lo que la efectividad futura del acuerdo dependerá de la capacidad de las empresas para cumplir la normativa y de los resultados en transferencia tecnológica.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
